Nacido en USA // Born in the USA (by Annie Leibovitz)

Annie Leibovitz - Born in the USA

Bruce Springsteen clamaba haber nacido en Estados Unidos para reivindicar a esa otra América, para la que el sueño americano casi siempre se acaba quedando en eso, en un sueño – cuando no se convierte directamente en pesadilla. Pero la mayoría, “Born in the USA” se quedó en la fachada, en el aparente patriotismo del estribillo y la imagen de la portada: la bandera, los tejanos y la gorra, muy acorde todo con el estilo de vida americano. Pocos rascaron la superficie para encontrar debajo las frustraciones colectivas que Bruce quería denunciar.

El lanzamiento se hizo a conciencia, con una campaña de promoción como nunca se había empleado con Springsteen. En la era de los remixes, el videoclip y la MTV, era indiscutible que debían aprovecharse todos los recursos disponibles para lograr alcanzar la mayor audiencia posible. Todo valía para conseguir el objetivo. Y comercialmente se consiguió, pero a Bruce le quedó un sabor amargo por no haber logrado lo que más le importaba: transmitir a la gente su visión de la realidad. En cierto modo debió sentirse manipulado, quizás hasta avergonzado de haber consentido la comercialización de su carrera, como quien se da cuenta de que, sin quererlo, ha vendido su alma al mismo diablo al que pretende combatir.

Parte de la estrategia para asegurar el éxito del disco consistía en contar con la prestigiosa fotógrafa Annie Leibovitz para las fotos promocionales, entre las que surgiría la portada del álbum, convertida casi de inmediato en un icono patriótico. Y es que, aunque Annie sí que captó la idea de Springsteen, la de mostrar la otra cara, el lado oscuro de América, y lo reflejó de una forma tan simple y precisa como inteligente y efectiva, al igual que sucedió con la música (y en particular con el tema que titulaba el álbum) la mayoría lo tomaron de manera literal y superficial, con lo cual el objetivo de su trabajo también se quedó a medio camino: consiguió que la imagen se hiciese universal, pero no todo el mundo la supo entender.

//

Bruce Springsteen claimed to have been born in the United States to demand that other America, for the American dream that almost always ends in being that, in a dream – when it is not converted directly into a nightmare. But for the most, “Born in the USA” was left on the front, in the apparent patriotism of the chorus and the cover image: the flag, jeans and cap, very consistent throughout with the American way of life. Few scratched beneath the surface to find collective frustrations Bruce wanted to report.

The launch was done thoroughly, with a promotional campaign that has never been used with Springsteen. In the era of remixes, the video and MTV, it was undisputed that should take advantage of all available resources to achieve the widest possible audience reach. Everything worth to achieve the objective. And commercially managed, but Bruce was left a bitter taste for not having accomplished what he needed most: to give people their view of reality. Somehow she must have felt manipulated, maybe even ashamed to have consented to the marketing of his career, as one realizes that unwittingly has sold his soul to the devil who seeks to combat.

Part of the strategy to ensure the success of the album was to have the renowned photographer Annie Leibovitz for promotional photos, from which arise the album cover, converted almost immediately into a patriotic icon. And, although it does Annie Springsteen got the idea, that of showing the other side, the dark side of America, and was reflected in a simple and accurate as smart and effective as happened with music (and in particular to the topic titled album) most took it literally and surface, thus the aim of his work also fell halfway: the image got universal did, but not everyone could understand.

(via: http://oigofotos.wordpress.com/2013/06/28/born-in-the-usa-la-otra-cara-del-sueno-americano-vista-por-bruce-springsteen-y-annie-leibovitz/)

Bicicleta ensangrentada, Sarajevo // Bloody bicycle, Sarajevo (by Annie Leibovitz, 1993)

En el verano de 1993, Annie Leibovitz encontró una oportunidad a través de Susan Sontag para ir a Sarajevo. La ciudad había sido sitiada durante más de un año, los serbios habían estado bombardeando la ciudad desde muchos puntos a lo largo de su anillo de montañas. Los servicios básicos de comida, agua, refugio eran mínimos. Necesidades, como la medicina, eran escasos. La vida en la ciudad era extremadamente peligrosa. La gente trató de seguir con su vida diaria. Los francotiradores estaban disparando al azar. “La muerte era al azar”, comenta Leibovitz.

“…Jeffrey Smith de Contact Press Images me había ayudado a ponerme en contacto con alguien que alquilaba vehículos blindados a las organizaciones de noticias. Así fue como conocí a Hasan Gluhić. Hasan fue mi chofer y guía. Él me llevó a todas partes. Hasan estaba conmigo el día que fui al apartamento de una mujer que acababa de ganar un concurso de belleza. Ella había sido coronada Miss Sarajevo Sitiado. Había cierta intención irónica, creo. Miss Sarajevo Sitiado vivía en una urbanización de gran altura en el borde occidental de la ciudad, donde había una gran cantidad de bombardeos. Un mortero cayó en frente de nuestro coche mientras conducíamos por su barrio. Golpeó a un adolescente en una moto e hizo un gran agujero en su espalda. Lo pusimos en el coche y lo llevamos al hospital, pero murió en el camino…

…Las preocupaciones que tenía antes de ir a Sarajevo sobre el tipo de fotos que tomaría fueron borradas simplemente por estar allí. No había tiempo para preocuparse de si estaba tomando un retrato o algún otro tipo de imagen. Las cosas sucedían muy rápido. Sólo se puede responder a ellas.”

(Todos los textos citados de Annie Leibovitz, en At Work, páginas 102-110, ed. Random House)

Deje su difícil tema de lado por un momento y observe que “Bloody bicycle” en realidad es una elegante y bien integrada naturaleza muerta. Mientras se proporcionan imágenes de guerra, es un buen truco para un fotógrafo el jugar con la sensibilidad estética de la audiencia. (¿Hacer fotografías de guerra tiene que ser desagradable para nosotros, para sentir, para captar la idea?) El arco de la muestra de sangre hace eco de la forma de las ruedas de la bicicleta, el trazo apresurado de la sangre contrarresta la masa estacionaria de la bicicleta. De alguna manera, disparando en blanco y negro, Leibovitz debe haber querido suspender nuestras ideas preconcebidas acerca de la guerra, al menos por un momento. No hay impactante sangre roja. A pesar de estos componentes pictóricos fuertes, el elemento más poderoso de “Bloody bicycle” es la presencia invisible. El piloto ausente es el recordatorio impactante de que las circunstancias de la muerte son la imprevisibilidad última de la vida.

//

In the summer of 1993, Annie Leibovitz found an opportunity through Susan Sontag to go to Sarajevo. The city had been under siege for over a year; Serbs had been shelling the city from many points along its ring of mountains. Basic amenities—food, water, shelter—were minimal. Necessities, such as medicine, were scarce. Life in the city was extremely dangerous. People tried to go about their daily lives. Snipers were shooting at random. ”Death was random,” remarks Leibovitz.

“…Jeffrey Smith of Contact Press Images had helped me get in touch with someone who rented armored cars to news organizations. That’s how I met Hasan Gluhić. Hasan was my driver and guide. He got me everywhere. Hasan was with me the day I went to the apartment of a woman who had just won a beauty pageant. She had been crowned Miss Besieged Sarajevo. There was some irony intended, I think. Miss Besieged Sarajevo lived in a high-rise development on the western edge of the city where there was a lot of shelling. A mortar came down in front of our car as we drove through her neighborhood. It hit a teenage boy on a bike and ripped a big hole in his back. We put him in the car and rushed him to the hospital, but he died on the way…

…The concerns I had before I went to Sarajevo about what kinds of pictures I would take were erased simply by being there. There wasn’t time to worry about whether I was taking a portrait or some other kind of picture. Things happened too fast. You could only respond to them.”

(All quoted texts from Annie Leibovitz, At Work, pp. 102-110, ed. Random House)

Put its difficult subject matter aside for a moment and notice that Bloody Bicycle is actually a graceful, well-composed still life. While serving up images of war, it’s a good trick for a photographer to play to an audience’s aesthetic sensibilities. (Do pictures of war need to be nasty for us to feel, to get the point?) The arc of the blood smear echos the shape of the bicycle wheels; the hurried brushstroke of blood counters the stationary mass of the bicycle. In some ways, by shooting in black and white, Leibovitz must have wanted to suspend our preconceptions about war, at least for a moment. No shocking red blood. Despite these strong pictorial components, the most powerful element in Bloody Bicycle is the unseen presence. The absent rider is the shocking reminder that the circumstances of death are the ultimate unpredictability of life.

(via: http://venetianred.net/)

Vida de una fotógrafa (1990-2005) // A photographer’s life (1990-2005) (by Annie Leibovitz, 2006)

Pese a la fanfarria que siempre le acompaña, la fotógrafa Annie Leibovitz siempre ha mantenido su intimidad bajo siete llaves. “Yo no salgo a cenar con la gente a quien fotografío. Trabajo mucho y guardo mucho mi vida personal”, asegura. Aunque en este proyecto reconoce que ha “desnudado su alma”. Vestida de genuino negro neoyorquino -camisa y pantalón-, con su melena rubia, ni siquiera las zapatillas deportivas que calza -también negras- le restan un ápice de esa elegancia bohemia característica de Manhattan.

Habla intercalando muchas pausas, como si reflexionase sobre la marcha, y explica que todo empezó tras la muerte de Susan Sontag en diciembre de 2004 y la de su padre, seis semanas después. Comenzó buscando fotos de su compañera para el funeral y acabó escarbando en el archivo de los negativos del periodo que se acota en el título de la muestra.

La selección final reúne 200 imágenes en las que se mezclan los trabajos de encargo -famosos, políticos- con un entrañable catálogo de fotos familiares por las que desfilan sus padres, hermanos y sus tres hijas. “No tengo dos vidas”, escribe a modo de explicación Leibovitz en el libro que reúne las fotos de la exposición. “Es la narración de una historia. El material estaba allí y juntarlo para contar una historia fue excitante”.

La fotógrafa permite al espectador entrar hasta en los más íntimos recovecos de su existencia. Deja ver su imagen desnuda, embarazada a los 50 años, de su primera hija, Sarah. O las sucesivas hospitalizaciones de Sontag, que batalló contra el cáncer durante décadas. Hasta su muerte, que la fotógrafa muestra. Sin falso pudor. ¿Por qué publicar algo tan íntimo? “Después de que Susan muriera hablé con su hijo David [Rieff, periodista y escritor]. Uno de los primeros usos de la fotografía fue retratar a los muertos para tener su memoria. Lo discutí con David y me dijo que era algo que tenía que hacer. Me dio su permiso, de alguna manera. Pero en aquella sala, era como si Susan no estuviera allí. Su cuerpo era como un artefacto. Estaba el cuerpo, pero ella no. Y yo estaba más bien en el papel de una fotógrafa”.

Mientras buscaba las fotos para la exposición, Leibovitz lloraba continuamente. De alguna manera, prepararla le ayudó a superar el dolor de las dos pérdidas sufridas. “Las imágenes de Susan me ayudaron a superar su muerte. Tuve la suerte de revivir todos esos sentimientos y de darme cuenta de todo lo que había recibido de mi familia, de mis padres, de mis hijas. Incluso hoy, al ver la instalación en esta exposición me conmueve ver fotos de mi padre, de mi madre. Hay mucho amor en ese trabajo. Para mí son como pruebas de lo que me dieron”.

La propia Leibovitz retrató a la mujer que amaba en el hospital, en la cama de operaciones, descansando en casa, antes y después de que perdiera su espesa y negra cabellera. Y en todas y cada una de esas instantáneas el espectador ve a la escritora igual que la veía su amante: bella, fuerte y orgullosa. De esta manera, Así, cuando algo haga tambalearse el mundo de Annie Leibovitz ella podrá echar mano de un manojo de fotos que le ayuden a mantener el equilibrio.

//

Despite the fanfare that always accompanies her, photographer Annie Leibovitz has always maintained her privacy under lock and key. “I do not go to dinner with the people who I photographed. I work hard and keep my personal life much,” she says. While this project recognizes that she has “bared his soul.” Dressed in authentic New York-shirt and black trousers, with her blond hair, even the shoes-sneakers-black also detract an iota of that Manhattan bohemian elegance.

She talks inserting many pauses, as if reflecting on the fly, and explains that it all started after the death of Susan Sontag in December 2004 and her father, six weeks later.She started looking for pictures of her partner for the funeral and ended up digging in the archives of the negatives of the period is bounded on the title of the show.

The final selection brings together 200 images that blend custom work, celebrities, politicians, an endearing family photo catalog by parading their parents, siblings and her three daughters. “I don’t have two lives,” she writes Leibovitz by way of explanation, in the book that brings together the photos show. “It’s storytelling. The material was there and put it together to tell a story was exciting.”

The photographer allows the viewer to enter even the innermost recesses of her existence. She lets us see her naked picture pregnant at age 50, her first daughter, Sarah. O successive hospitalizations of Sontag, who battled cancer for decades. Until her death, the photographer shows. Without false modesty. Why publish something so intimate? “After Susan died she spoke with her son David [Rieff, a journalist and writer]. One of the earliest uses of photography was to photograph the dead people to take their memory. I discussed it with David and told me it was something I had to do. He gave me his permission, in some way. But in that room, it was as if Susan was not there. Her body was like an artifact. Was the body, but not her. And I was rather in the role of a photographer “.

While searching for photos for the exhibition, Leibovitz was crying continuously. Somehow, to prepar it helped her overcome the pain of the two losses. “The images of Susan helped me to overcome death. I was lucky to relive all those feelings and realize all I had received from my family, my parents, my daughters. Even today, seeing the installation of this show moves me to see pictures of my father, my mother. There is much love in this work. For me, they are as evidence of what I got.”

Leibovitz herself portrayed the woman she loved in hospital, in operations bed, resting at home, before and after she lost his thick black hair. And every one of those instant the viewer sees the writer as she saw her lover: beautiful, strong and proud. In this way, so when something disrupts the world of Annie Leibovitz she can draw on a bunch of photos that help maintain balance.

Como Annie Leibovitz fotografió a Demi Moore embarazada y desnuda // How Annie Leibovitz photographed Demi Moore pregnant and nude (1991)

Al pasar entre bastidores escuché cómo Annie Leibovitz tomó la foto de la portada de Demi Moore para Vanity Fair. Hace varios años tuve el placer de ver por la exposición de Annie “Vida de una fotógrafa” en San Francisco. Tengo la foto de arriba, realizada mientras ella estaba contando la historia; escuchen la conversación:

Yo había fotografiado la boda de Bruce y Demi porque fotografié a Bruce Willis antes, creo, y entonces, comencé a fotografiar a Demi.

Y Demi, dijo, “¿me harías fotos de embarazada cuando yo esté embarazada?”
“Le dije: ¡Oh! Me encantaría! ”

Así que cuando nos reunimos para hacer la portada de este Vanity Fair, que tenía interés, porque ustedes saben, en la revista Vanity Fair estaban nerviosos: “Bueno, ¿cómo vamos a hacer esto? Ella está realmente embarazada, ¿cómo vamos a encajarla en la portada? “Todo el mundo estaba pensando en cómo disimular su embarazo. Ya sabes, como “cómo no … Ya sabes, no podemos realmente … Ya sabes, ah disparar? No podemos, tenemos que tomar estas fotos ahora y yo … Pero, usted sabe, ella está embarazada y lo vamos a hacer? ”
Y todo el mundo estaba pensando, “on, bien, probablemente sólo terminarán haciendo un retrato de la cabeza”. Todo el mundo estaba realmente pensando en cómo evitarlo, y cómo no … esa era la manera de tratarlo.

Y así, Demi y yo nos conocímos bastante bien, así que, después de haber tomado varias fotos de ella con varios cambios de ropa, le dije, “¿por qué no puedo hacer algunos desnudos tuyos, pero para el segundo hijo, tienes otra serie de fotos? ”

Y entonces dejó caer su ropa y empecé a disparar “, dije “bien, esto se ve muy bien, quiero decir, tal vez podríamos hacer esto una portada, ¿sabes? No sé, ¿por qué no?”
Así que ella dijo “sí, tal vez”.

Así que tratamos de ocultar todo, lo mejor que se podía. Y traje el trabajo de nuevo a Tina Brown en Nueva York y ella tomó la decisión de seguir adelante con ello. Y esta es una de esas cosas, tenía vida propia.

//

(excerpted from http://www.silberstudios.tv)

Step behind the scenes to hear how Annie Leibovitz took the above cover photo of Demi Moore for Vanity Fair. Several years ago I had the pleasure of walking through Annie’s exhibition of A Photographer’s Life in San Francisco. I got the shot of her above as she was telling the story; listen in on that conversation:

I had photographed Bruce and Demi’s wedding because I photographed Bruce Willis first, I believe, and then, started photographing Demi.

And Demi, said, “would you take pregnant pictures of me when I get pregnant?”
“I said, Oh! I’d love to!”

So when we got together to do this Vanity Fair cover it was kind of interesting because you know, Vanity Fair was nervous, “Well, how are we going to do this? She’s really pregnant, how are we going to fit her on the cover?” Everyone was thinking about how to disguise her being pregnant. You know, like “how to not…You know, we can’t really…You know, ah shoot? We can’t, you know, we have to take these pictures now and…I But, you know, she’s pregnant and what are we going to do?”
And everyone is thinking, oh well; I’ll “just probably end up doing a head portrait.” Everyone was really thinking about how to, evade it, and how not to… that was the way of dealing with it.

And so Demi and I, we knew each other pretty well so,after I’d taken several pictures of her with several clothing changes, I said, ”why don’t I do some nudes of you but for the second child, do you have another set of pictures?”

And then she dropped her clothing and I started to shoot, “I said well this looks really, I mean, maybe we could make this a cover, you know? I don’t know, why not?”
So she said “yes, maybe”.

So we tried to hide everything, as best you could. And I brought the work back to Tina Brown in New York and she made a decision to go ahead with it. And this is one of those things, it had a life of its own.

Retratos de ensueño de Disney // Disney Dream Portraits (by Annie Leibovitz)

Desde 2007 la consagrada fotógrafa Annie Leibovitz viene preparando un proyecto junto a la productora Walt Disney para recrear los momentos más memorables de sus películas infantiles con motivo de la celebración del “Año del millón de sueños” en todos sus parques temáticos.

Disney Dream portraits (“Retratos de Ensueño de Disney”) es el título de la composición de imágenes que serán expuestas en abril en la revista People y otras publicaciones.

Leibovitz, famosa por sus retratos a celebridades del show business y su extraordinaria forma de ver a través de la lente de una cámara lo que otros ni siquiera intuyen, ha sabido utilizar sus “modestos contactos” para el logro de esta serie que revive de manera inusual la infancia de muchos.

El tenista Roger Federer se convierte en El Rey Arturo. Whoopi Goldberg cobra la vida del genio de Aladín. La actriz Scarlett Johansson aparece como La cenicienta. En Alicia en el país de las maravillas, Beyoncé se disfraza de Alicia, Oliver Platt es el Sombrerero Loco y Lyle Lovett la Liebre. El futbolista David Beckham deja el balón para ser el príncipe Felipe de La bella durmiente. Marc Anthony y Jennifer López como Aladino y la princesa Yasmín, respectivamente. Jessica Biel es Pocahontas. En el mundo mágico de las hadas Gisele Bundchen es Wendy y Mikhail Baryshnikov, Peter Pan. Penélope Cruz como Bella y Jeff Bridges como Bestia. Sin los enanitos, destaca Rachel Weisz como Blancanieves. La imponente madrastra de Blancanieves interpretada por Olivia Wilde y el espejo engañoso por el rostro de Alec Baldwin…

Para tener idea de qué va el trabajo de la fotógrafa considerada entre las mejores del mundo, solo hay que ver algunas de las imágenes que hasta ahora ha tomado. Viendo los resultados uno tiende a pensar que este trabajo solo podria haber sido hecho por Annie Leibovitz y por nadie más.

//

Since 2007, the reowned photographer Annie Leibovitz is preparing a project with Walt Disney Productions to recreate the most memorable moments of their films for children to celebrate the “Year of Million Dreams” in its theme parks.

“Disney Dream portraits” is the title of the composition of images to be displayed in April in People magazine and other publications.

Leibovitz, famous for her portraits of celebrities from show business and her extraordinary way of seeing through the lens of a camera what others do not intuit, has managed to use her “modest contacts” for the achievement of this series that revived in unusual way the childhood of many.

Roger Federer becomes King Arthur. Whoopi Goldberg takes the life of the genius of Aladdin. Actress Scarlett Johansson appears as Cinderella. In Alice in Wonderland, Beyoncé masquerades as Alice, Oliver Platt is the Mad Hatter and Lyle Lovett the Hare. The footballer David Beckham leaves the ball for Prince Felipe of Sleeping Beauty. Jennifer Lopez and Marc Anthony as Aladdin and Princess Jasmine, respectively. Jessica Biel is Pocahontas. In the magical world of fairies Gisele Bundchen is Wendy and Mikhail Baryshnikov, Peter Pan Penelope Cruz and Jeff Bridges as Beauty and Beast. Without the dwarfs, Rachel Weisz as Snow White stresses. The impressive Snow White’s stepmother played by Olivia Wilde and the Looking Glass by Alec Baldwin’s face …

To get an idea of ​​what is the work of the photographer considered among the best in the world, you just have to see some of the images taken so far. Seeing the results one tend to think that this work could only have been done by Annie Leibovitz and no one else.

La última foto de John Lennon // The last photo of John Lennon (by Annie Leibovitz, 1980)

El 8 de Diciembre de 1980, sería un día clave en la carrera de Annie Leibovitz así como en su vida personal. Annie fue al apartamento de John Lennon en nueva York para una sesión para Rolling Stone, le prometió que una de las fotos sería la portada de la revista. A pesar de que los editores no querian que Yoko Ono apareciera, Annie deseó recrear la caratula del disco “Double Fantasy” del propio John. Esta foto de Lennon desnudo abrazando en el suelo a Yoko Ono sería la última fotografía publicada, ya que horas después, Lennon es asesinado por su “fan” Mark David, quien le disparó cuatro veces en la entrada de su apartamento en Nueva York.
Como no podía ser de otra forma, esta foto fue publicada en portada el 22 de enero de 1981, en una cubierta sin titular alguno podemos ver a Lennon desnudo acurrucado con su esposa. Esta imagen es todo un referente, un mito, tanto en el mundo de la fotografía y del diseño, como en el mundo de la música y el fenómeno fan.

//

On December 8, 1980, it would be a key day in the career of Annie Leibovitz and in her personal life. Annie went to the apartment of John Lennon in New York for a session for Rolling Stone, she promised that one of the photos would be the cover of the magazine. Although the editors did not want to appear Yoko Ono, Annie wanted to recreate the cover of the album “Double Fantasy”‘s own John. This photo of Lennon naked on the floor hugging Yoko Ono would be the last photograph published, as a few hours later, Lennon is murdered by his “fan” Mark David, who shot him four times in the entrance of his apartment in New York.
How could it be otherwise, the cover photo was published in the January 22, 1981, in a casing without any title we can see a naked Lennon curled up with his wife. This image is a reference, a myth, both in the world of photography and design, as in the world of music and the fan phenomenon.