Salvar la naturaleza // Save nature (by Gilbert Garcin, 2010)

La nostálgica “vida de la narrativa” de Gilbert Garcin explora y comparte sus preguntas y visión de la vida con los demás. Afirma “Esta es la principal razón y más profunda por la que hago fotografías. No estoy para demostrar algo. Mi única motivación surge de la necesidad que siento -que todos sentimos, en diversos grados- de comunicar con el mundo que nos rodea”.

Sus juguetones y humorísticos fotomontajes en blanco y negro crean un mundo en miniatura, un “pequeño teatro interior” basado en la idea de “lo absurdo de la condición humana” por “hacer obras de pequeñas historias que reciclan derrotas personales y fracasos”. Garcin introduce un personaje en el “escenario” nombrándolo “el Sr. Cualquiera”. Él es “el hombre que es una imagen’, literalmente. Como ocurre con Anthony Gormley, es siempre él mismo. Garcin se fotografía a sí mismo en diferentes posiciones y las recorta y coloca en su pequeño escenario hecho a mano. Es fascinante ver como sus representaciones a pequeña escala pueden captar con éxito las ideas más grandes de la filosofía. Curiosamente, su trabajo ha sido utilizado para ilustrar libros de texto de filosofía. Él tiene un ‘héroe anónimo’ para que nos identifiquemos con él, proporcionando una visualización universal de nuestros propios rasgos que a su vez, nos alienta a pensar sobre nuestra humanidad. Es más acerca de la “idea absurda de hacer visibles sus pensamientos” en lugar de forzar su opinión sobre la audiencia: “No estoy tratando de transmitir un mensaje con mis imágenes. No estoy diciendo “así es como son las cosas”, sino más bien, “esta es la forma en que yo las siento”.

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The nostalgic ‘lifetime of narrative’ of Gilbert Garcin explores and shares his questions and view on life with others. He states ‘This is the principal and most profound reason I take photographs. I am not out to demonstrate something. My sole motivation stems from the need I feel – that we all feel, to varying degrees – to communicate with the world around us.’

His playful, humorous, black and white photomontages create a miniature world, a ‘little inner theatre’ based on the idea of ‘the absurdity of the human condition’ by ‘making works out of tiny stories that recycle personal defeats and failures’. Garcin introduces a character onto the ‘stage’ naming him ‘Mr. Everyone’. He is ‘the man who is an image’- Literally. This, like Anthony Gormley, is always himself. Garcin photographs himself in different positions and then cuts these out and places them in his small handmade set. It is fascinating how his small scale depictions can successfully capture the bigger ideas of philosophy. Interestingly, his work has been used to illustrate philosophy textbooks. He plays an ‘anonymous hero’ for us to identify with, providing a universal display of our own traits which in turn, encourages us to think about our humanity. It is more about the ‘preposterous idea of making his thoughts visible’ rather than forcing his opinion on the audience: ‘I’m not trying to get a message across with my images. I’m not saying “this is the way things are” but rather, “this is the way I feel them”.’

(via: http://brancolina.wordpress.com/)

El molino del olvido // Mill of oblivion (by Gilbert Garcin, 1999)

Gilbert Garcin, artista francés nacido en 1929, permitió al mundo conocer su infinito talento una vez se hubo jubilado, como si al llegar al final de su vida laboral, de su existencia corriente, por fin se hubiera quitado la máscara de ser común y se hubiera lanzado a explorar lo extraordinario plasmando en imágenes las mil y una historias que durante años anidaron en su mente.

Así, una vez se apeó del comercio de lámparas, ha pasado los años siguientes creando mundos fantásticos, con unas obras de arte que no dejan indiferente a nadie, que a todos nos tocan de una u otra manera, que nos empujan a pararnos sorprendidos y reflexionar sobre lo que nos sugiere…

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Gilbert Garcin, French artist born in 1929, enabled the world to know his infinite talent once he’d retired, as if by the end of his career, his current existence, he finally removed the mask would be common and were launched to explore the extraordinary shape in pictures the thousand and one stories for years nested in his mind.

Thus, once got off the lamp trade, has spent years creating fantasy worlds, with works of art that leave no one indifferent, we all play in one way or another, that push us to stand amazed and reflect on what he suggests to us…