Inmolación de un monje budista // Burning buddhist priest (by Malcolm Browne, 1963)

Todos sabemos que el budismo ha sido prohibido y duramente reprimido en países donde no hay libertad de culto. Ni siquiera es necesario traer a colación las atrocidades que se cometieron en China hasta hace poco. Sin embargo, uno de los tantos “mártires” budistas que han surgido, quedó para siempre inmortalizado por el lente del fotógrafo Malcolm Browne que trabajaba cubriendo la Guerra de Vietnam.

Durante la mañana del 11 de junio de 1963, Malcolm se acercó al cruce del boulevard Phan Dinh Phung y la calle Le Van Duyet, en el centro de la ciudad vietnamita de Hue. En este lugar se encontró con una protesta muy singular que le cambiaría la vida.
Ese día, un monje budista bonzo protestó inmolándose hasta morir como rechazo a la opresión que el gobierno vietnamita de Ngo Dinh Diem ejercía sobre la religión budista en este país.

Thich Quang Duc, un budista de 67 años, llegó acompañado de dos monjes en su Austin celeste a la intersección de esas dos calles céntricas de Saigón. Thich Quang Duc salió del vehículo y asumió la posición tradicional del loto con una caja de fósforos en una mano mientras sus acompañantes le rociaban gasolina.
La chispa provocada por los dedos del monje dio paso a una enorme llama que lo consumió ante la mirada atónita de los testigos y la cámara de Malcolm. Sin embargo, ni el fotógrafo, ni la muchedumbre trataron de apagar el fuego, quedaron paralizados ante el pacífico monje que no movió ningún músculo de su cuerpo mientras el infierno lo devoraba.

Tras su muerte, sus restos calcinados fueron incinerados como es costumbre en la religión budista, pero durante la cremación su corazón se mantuvo intacto, por lo que, el monje fue considerado como santo y su corazón fue puesto bajo cuidado del Banco de Reserva de Vietnam como reliquia.

(via: http://www.sentadofrentealmundo.com/2009/05/protesta-ardiente.html)

//

We all know that Buddhism was banned and severely repressed in countries without religious freedom. You need not even bring up the atrocities committed in China until recently. However, one of the many “martyrs” who have raised Buddhist, was forever immortalized by the photographer’s lens working Malcolm Browne covering the Vietnam War.

On the morning of June 11, 1963, Malcolm went to cross the boulevard Phan Dinh Phung and Le Van Duyet street in the heart of the Vietnamese city of Hue. Here he found a very unique protest that would change her life.
That day, a Buddhist monk to death bonzo immolation protest as a rejection of oppression that the Vietnamese government of Ngo Dinh Diem had on the Buddhist religion in this country.

Thich Quang Duc, a Buddhist 67 years, was accompanied by two monks in their blue Austin to the intersection of these two central streets of Saigon. Thich Quang Duc got out and assumed the traditional lotus position with a box of matches in one hand while he poured gasoline companions.
The spark caused by the fingers of the monk led to a huge flame that consumed him to the astonishment of witnesses and the camera of Malcolm. However, neither the photographer nor the crowd tried to extinguish the fire, were paralyzed by the peaceful monk who did not move any muscle in his body while hell devoured him.

After his death, his charred remains were cremated, as usual in Buddhism, but during the cremation his heart remained intact, so that the monk was regarded as a saint and his heart was placed under the care of the Reserve Bank of Vietnam as a relic.

El corazón intacto del monje tras su inmolación // The intact heart of the monk after his immolation:

Advertisements