In Memoriam: Ezio Bosso (1971-2020)

Ezio Bosso, director de orquesta, compositor y pianista, falleció en la noche del jueves en Bolonia a los 48 años, por complicaciones debidas a una enfermedad neurodegenerativa que padecía desde 2011. El miércoles había aparecido en Rai News 24 para subrayar la importancia de la música, y concienciar sobre la crisis que el sector está sufriendo por la pandemia. La noticia de su fallecimiento apenas 24 horas después de su comparecencia pública ha conmocionado a muchos en Italia.

Bosso (Torino, 1971) alcanzó la fama no solo por su talento, sino también por su sensibilidad. En cada intervención televisiva mostraba una increíble pasión por la música y por la vida, invitando el público a reflexionar y a mirar siempre el lado positivo. Tras conocerse su muerte los titulares de los periódicos italianos enfatizaban esto: Il Corriere della Sera le llama “el pianista que sabía conmover”, y La Repubblica “el pianista que nunca dejó de sonreír”.

La primer señal de sus problemas la dio el pasado septiembre durante un encuentro en la Fiera del Levante de Bari: “Si me queréis, dejad de pedirme tocar el piano. No sabéis el sufrimiento que me provoca esto, porque no puedo, tengo dos dedos que no responden bien y no puedo dar a la música lo suficiente. Cuando entienda que no podré gestionar una orquesta, también dejaré de dirigir”, dijo.

“Lo primero que haré será tomar el sol. Lo segundo será abrazar un árbol”. Desde su casa en Bolonia, Ezio Bosso redactaba así sus deseos para cuando “abran las jaulas” en su última entrevista con el Corriere della Sera.

Hace unos días, Bosso también contó que estaba estudiando obras “que tal vez nunca dirija”, y confesó su “deseo loco” después de estos días de aislamiento: “Abrazar a mis amigos. Por naturaleza, soy tímido, reservado y con el cuerpo tengo un enfoque particular. No abrazo a nadie, sólo a quien quiero, y siempre envolviendo al otro totalmente. Esta abstinencia forzada me pesa. Será interesante encontrar una relación física. Tal vez habrá un poco de vergüenza, tal vez un poco de miedo. Nos reiremos o vendrán las lágrimas. No se como será. Pero sea lo que sea, sonreiremos. Felices de estar vivos”.

Abajo, dos videos de su maravilloso “Unconditioned: Following a bird”, en solo piano como él lo concibió, y en un fantástico duo con cello. Sin duda, parte de mi personal BSO de mi vida desde algunos años. DEP, maestro.

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Ezio Bosso, conductor, composer and pianist, died on Thursday night in Bologna at the age of 48, from complications due to a neurodegenerative disease that he suffered from 2011. On Wednesday he had appeared on Rai News 24 to underscore the importance of music, and raise awareness about the crisis that the sector is suffering from the pandemic. The news of his death just 24 hours after his public appearance has shocked many in Italy.

Bosso (Torino, 1971) achieved fame not only for his talent, but also for his sensitivity. In each television intervention he showed an incredible passion for music and for life, inviting the public to reflect and always look on the bright side. After learning of his death, the headlines of the Italian newspapers emphasized this: Il Corriere della Sera calls him “the pianist who knew how to move”, and La Repubblica “the pianist who never stopped smiling”.

The first sign of his problems was given last September during a meeting at the Fiera del Levante in Bari: “If you love me, stop asking me to play the piano. You don’t know the suffering this causes me, because I can’t, I have two fingers that don’t respond well and I can’t give music enough. When I understand that I will not be able to manage an orchestra, I will also stop conducting”, he said.

“The first thing I will do is sunbathe. The second will be hugging a tree.” From his home in Bologna, Ezio Bosso wrote his wishes for when the “cages open” in his last interview with Corriere della Sera.

A few days ago, Bosso also said that he was studying plays “that I may never direct”, and confessed his “crazy wish” after these days of isolation: “Hug my friends. By nature, I am shy, reserved and with the body I have a particular focus. I don’t hug anyone, just who I love, and always enveloping the other totally. This forced abstinence weighs on me. It will be interesting to find a physical relationship. Maybe there will be a little shame, maybe a little fear. We will laugh or the tears will come. I don’t know how it will be. But whatever it is, we will smile. Happy to be alive. “

Below, two videos of his wonderful “Unconditioned: Following a bird”, on solo piano as he conceived it, and in a fantastic duo with cello. Without a doubt, part of my personal OST of my life since a few years. RIP, master.

(via: https://elpais.com/cultura/2020-05-15/ezio-bosso-la-musica-como-razon-de-ser.html
https://www.elmundo.es/cultura/musica/2020/05/15/5ebe5058fdddff3d2d8b45b8.html)

Autorretrato por Stefan Mihal // Self portrait by Stefan Mihal (by Duane Michals, 1975)

“Si algún día tuviera la oportunidad de encontrarme en una fiesta, me pregunto si me gustaría. ¿Me daría cuenta de que mis orejas eran demasiado grandes y que mi cabeza calva parecía un huevo al sol? ¿O me encontraría divertido y no me daría cuenta de que mis comentarios chocaron en mi prisa por contar un chiste malo? Y más tarde, cuando escuché que había muerto y alguien me preguntó cómo era realmente, respondería: “Bueno, parecía suficientemente agradable, pero realmente no lo conocí muy bien”. – Duane Michals

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“If one day I should chance to meet me at a party, I wonder if I would like me? Would I notice that my ears were too big and that my bald head looked like an egg in the sunshine? Or would I find myself amusing and not be aware that my sentences collided in my haste to tell a bad joke. And later, when I heard that I had died, and someone asked me what I was really like, would I answer “Well, he seemed nice enough, but I really didn’t know him very well”. – Duane Michals

In Memoriam: Gilbert Garcin (1929-2020)

Gilbert Garcin pasó la mayor parte de su vida fabricando lámparas en Francia. A los 65 años se retiró e instaló un taller de fotografía. Durante los últimos diez años se ha dedicadoo a la creación de fotografías cómicas, filosóficas, surrealistas. Garcin habita este mundo extraño y reflexiona sobre él.

En la obra de Garcin se dan cita muy diversas técnicas y fuentes de inspiración pero tiene una coherencia temática y estética fuera de toda duda, entre otras cosas por el omnipresente protagonista de sus imágenes, Mr. G, que funciona de algún modo de alter ego e hilo conductor en sus fotografías. Este curioso personaje no es otro que el propio Gilbert Garcin ataviado con una gabardina en una evidente referencia a René Magritte y al inmortal Monsieur Hulot de Jacques Tati. Garcin construye artesanalmente sus imágenes fotografiándose a sí mismo en su personalidad de Mr. G –y a veces también junto a su esposa- y situando posteriormente esa imagen recortada en espacios y situaciones creados también por él, que por último ilumina y fotografía. Las maquetas, el diorama o el collage se funden con el surrealismo, las referencias mitológicas o la filosofía en sugerentes fotografías cuya narrativa interna conduce al observador por múltiples caminos de lectura e interpretación.

Una de las grandes virtudes de la obra de Garcin es que invita al espectador a reflexionar sobre aspectos complejos de la vida o el pensamiento pero al mismo tiempo son muy universales y accesibles a todo tipo de público, probablemente gracias a la limpieza, sencillez y ausencia de artificios de las imágenes propuestas.

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Gilbert Garcin spent most of his life making lamps in France. At 65 he retired and installed a photography workshop. For the last ten years he has dedicated himself to creating comical, philosophical, surreal photographs. Garcin inhabits this strange world and reflects on it.

Garcin’s work brings together many different techniques and sources of inspiration but it has a thematic and aesthetic coherence beyond doubt, among other things by the omnipresent protagonist of his images, Mr. G, who works in some way of alter ego and common thread in his photographs. This curious character is none other than Gilbert Garcin himself dressed in a raincoat in an obvious reference to René Magritte and the immortal Monsieur Hulot by Jacques Tati. Garcin constructs his images by hand, photographing himself in his personality of Mr. G – and sometimes also with his wife – and later placing that cut-out image in spaces and situations also created by him, which he finally illuminates and photographs. Models, diorama or collage merge with surrealism, mythological references or philosophy in suggestive photographs whose internal narrative leads the observer through multiple paths of reading and interpretation.

One of the great virtues of Garcin’s work is that it invites the viewer to reflect on complex aspects of life or thought, but at the same time they are very universal and accessible to all kinds of audiences, probably thanks to cleanliness, simplicity and absence. of artifices of the proposed images.

(via: http://piñataproductions.com/gilbert-garcin-nunca-es-tarde-para-el-surrealismo/)

En ruta a Nueva Orleans // On route to New Orleans (by William Eggleston, 1971-74)

“No tengo un deseo ardiente de salir y documentar nada. Simplemente sucede cuando sucede. No es un esfuerzo consciente, ni es una lucha. No lo haría si lo fuera. La idea del artista sufriente nunca me ha atraído. Estar aquí ya es sufrir lo suficiente.” – William Eggleston

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“I don’t have a burning desire to go out and document anything. It just happens when it happens. It’s not a conscious effort, nor is it a struggle. Wouldn’t do it if it was. The idea of the suffering artist has never appealed to me. Being here is suffering enough.” – William Eggleston

Sagamore Cafeteria (by Robert Frank, 1954)

“Blanco y negro son los colores de la fotografía. Para mí, simbolizan las alternativas de esperanza y desesperación a las que la humanidad está sometida para siempre. La mayoría de mis fotografías son de personas; se ven simplemente, como a través de los ojos del hombre de la calle. Hay una cosa que la fotografía debe contener, la humanidad del momento. Este tipo de fotografía es realismo. Pero el realismo no es suficiente: tiene que haber visión, y los dos juntos pueden hacer una buena fotografía. Es difícil describir esta delgada línea donde termina la materia y comienza la mente.” – Robert Frank

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“Black and white are the colors of photography. To me they symbolize the alternatives of hope and despair to which mankind is forever subjected. Most of my photographs are of people; they are seen simply, as through the eyes of the man in the street. There is one thing the photograph must contain, the humanity of the moment. This kind of photography is realism. But realism is not enough–there has to be vision, and the two together can make a good photograph. It is difficult to describe this thin line where matter ends and mind begins.” – Robert Frank

Pareja buscando ternura en una portal // A young couple seek a tender moment in a doorway, London (by Philip Jones Griffiths)

“Mientras me sumergía en el tema, me encontré con una declaración de Henri Cartier-Bresson, explicando que con una cámara el descubrimiento del mundo externo revela simultáneamente el mundo interno. Esta perspectiva me pareció electrizante: ¡tenía que ser la clave para una vida significativa!…” – Philip Jones Griffiths

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“As I immersed myself in the subject, I came across a statement by Henri Cartier-Bresson, explaining that with a camera the discovery of the external world simultaneously reveals the internal world. I found this prospect electrifying: it had to be the key to a meaningful life!… – Philip Jones Griffiths

Niña descalza saltando a la cuerda // Barefoot child jumping rope, NYC (by Diane Arbus, 1963)

“Siento que tengo algo que mostrar, algo sobre cierta característica de la cosas. Es algo sutil y embarazoso para mí, pero realmente creo que hay cosas que nadie verá a no ser que yo lo fotografíe.” – Diane Arbus

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“I feel like I have something to show, something about a certain characteristic of things. It is something subtle and embarrassing for me, but I really think there are things that nobody will see unless I photograph it.” – Diane Arbus