Marilyn en el rodaje de The Misfits // Marilyn on the set of The Misfits (by Inge Morath, 1960)

“The Misfits” fue la última película que rodaron tanto Clark Gable como Marilyn Monroe. El rodaje terminó el 4 de noviembre de 1960 y Clark Gable sufrió un infarto agudo de miocardio tres días después, muriendo el 16 de noviembre del mismo año. En 1962 Marilyn empezó a rodar otra película, la comedia “Something’s Got to Give” junto a Dean Martin, pero falleció antes de terminarla y el film no llegó a completarse.

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“The Misfits” was the last film where both Clark Gable and Marilyn Monroe worked together. The shooting ended on November 4, 1960 and Clark Gable suffered a myocardial infarction three days later, dying on 16 November of that year. In 1962 Marilyn began filming another movie, comedy “Something’s Got to Give” with Dean Martin, but died before finishing it and the film was not completed.

(via: http://fantomatik75.blogspot.com.es/)

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Mascarada // Masquerade (by Inge Morath)

Una colaboración entre dos amigos y talentos, la serie de Máscaras de Saul Steinberg cuenta con las caprichosas máscaras de papel creadas por el dibujante de Nueva York, en una serie de retratos tomados por la fotógrafa de Magnum, Inge Morath. Iniciado en la década de los 50, el proyecto continuó en la década de los 60, y las fotografías resultantes se publicaron como un grupo. Las divertidas y fantásticas Máscaras de Steinberg, combinadas con la fotografía reflexiva de Morath producen intrigantes y humorísticas imágenes.

Sujetos enmascarados recorren el paisaje cotidiano – el comedor, el salón, playas, vehículos y jardines. Los aficionados de Morath y Steinberg, así como aquellos que simplemente disfruten de una broma inteligente, estarán encantados con este simpático y divertido libro. Las fotografías van acompañadas de una memoria corta por Morath relatando su primera reunión con Steinberg, su larga amistad, y sobre la colaboración que produjo el trabajo recogido en este pequeño volumen.

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A collaboration between two friends and talents, The Saul Steinberg Mask Series features whimsical paper masks created by New Yorker cartoonist, in a series of portraits taken by Magnum photographer Inge Morath. Started in the 1950s, the project continued into the 1960s, and the resulting photographs were published as a group. Steinberg’s hilarious and fantastic masks, combined with Morath’s thoughtful photography produce intriguing and humorous images.

Masked subjects roam the everyday landscape — the dining room, the parlor, beaches, cars and backyards. Aficionados of Morath and Steinberg, as well as those who simply enjoy a clever joke, will be delighted by this playful little book. The photographs are accompanied by a short memoir by Morath recounting her first meeting with Steinberg, their long friendship, and about the collaboration that produced the work collected in this small volume.

Conocer, intuir, plasmar // Know, guess, translate (by Inge Morath)

El dia en que la fotógrafa Inge Morath murió en Nueva York, los periódicos dieron la noticia diciendo que se había muerto una de las miradas de la fotografía del siglo XX. Era una grande de la imagen pero lo que más fascinaba de ella era su inmensa calidad como ser humano. Su cultura impresionaba, hablaba nueve idiomas y era doctora “Honoris Causa” por la Universidad de Hartford, en Connecticut.

Austriaca de nacimiento y miembro de la prestigiosa agencia Magnum, consiguió retratar a todos los grandes del siglo. Desde Picasso a Giacometti, de Balenciaga a Saint Laurent, de Octavio Paz a Pablo Neruda, de Norman Mailer a Euvstchenko, todo el arte, toda vida le interesaban.

Para Inge la mejor fotografía era aquella que se tomaba sin agredir al sujeto, sin que la presencia del extraño que es el fotógrafo sucediera. Para Inge lo superfluo nunca era necesario, sus fotografías hablaban desde la elocuencia del silencio, no eran ruidosas, no había concesiones. Al verlas procuran una cierta lasitud, un lugar de descanso en un mundo en el que la reflexión es ahogada por la agresión y el ruido. Inge tenía establecida su propia ley del silencio. Eran las voces de sus retratados las que lograba sacar al exterior. En su viaje hacia otros, Inge establecía un recorrido interno: primero conocer, luego intuir y a continuación plasmar.

Detrás de cada toma de Inge Morath hay como una larga historia fuera de los tópicos. Jamás se dedicó a escarbar infiernos privados de países y gentes. Se tenía prohibido hacer fotografía de conflictos o guerra, la había sufrido en sus carnes y nunca se permitió retratar el sufrimiento. Su obra es tan importante que parece menor, y llegaba a ella a través de análisis, la generosidad y el arte.

Nadie se ha paseado como ella, por los más diversos países, con la ilusión y la complicidad que creaba entre ella y las gentes. Sus impresionantes vitalidad y espontaneidad encantaban a todo aquel que tenía la suerte de conocerla. Todos, políticos, periodistas, artistas y gentes diversas se quedaban prendidos primero por su historia personal: la mujer que sucedió a Marilyn Monroe en el corazón de Arthur Miller, para más tarde quedar absolutamente fascinados por Inge Morath.

(via: http://www.navalcan.com)

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The day the photographer Inge Morath died in New York, the newspapers broke the news saying it had dead one of the eyes of twentieth century photography. She was a great professional of image but what most fascinated from her was the immense quality as human being. Her culture was impressive, she spoke nine languages ​​and was a doctor “Honoris Causa” by the University of Hartford, Connecticut.

Austrian by birth and a member of the prestigious Magnum agency, she managed to portrait all the great peaple of the century. From Picasso to Giacometti, from Balenciaga to Saint Laurent, from Octavio Paz to Pablo Neruda, from Norman Mailer to Euvstchenko, all art, all life interested her.

For Inge the best picture was that one that was taken without harming the subject, without the presence of the stranger who is the photographer happen. For Inge the superfluous was never necessary, her photographs spoke from the eloquence of silence, were not noisy, no concessions. Seeing them try a certain weariness, a resting place in a world in which the reflection is drowned by the aggression and noise. Inge had established her own law of silence. They were the voices of her subjects which could take outside. On her journey to others, Inge established a domestic route: first know, then guess and then translate.

Behind every capture from Inge Morath there is a long story out of topics. Never dig turned to private hells of countries and peoples. She was forbidden to take pictures of conflict or war, she had suffered it in the flesh and never allowed to portray the suffering. Her work is so important that it seems less and get to it through analysis , generosity and art.

Nobody has walked like her, for the most diverse countries with the illusion and complicity it was created between her and the people. Her impressive vitality and spontaneity charmed everyone who was lucky to meet her. All politicians, journalists, artists and different people stays on first by her personal story: the woman who succeeded to Marilyn Monroe in the heart of Arthur Miller, later to be absolutely fascinated by Inge Morath.

(source: http://www.navalcan.com)